La buena comunicación en el aula

La comunicación en el aula es el principio todo proceso de enseñanza- aprendizaje. Atrás vamos dejando las clases expositivas unidireccionales que provocan escaso entusiasmo en los estudiantes, para pasar a las exposiciones bidireccionales donde facilitan la comunicación interna del estudiante o metacognición, ya que el estudiante cuando expresa una idea de modo que otros puedan comprenderla, la aprende y la comprende.

240_F_77914465_BDsl3cQ64CRTaKSy8qKODVbIpgTiBbkDLa importancia de que los estudiantes encuentren elementos motivadores en las aulas, dan paso a disminuir los porcentajes de fracaso (Pérez, 2000), esto se consigue con una buena comunicación en el aula tanto entre los propios estudiantes como de estos con los/as docentes. Los alumnos y docentes son emisores y después perceptores de mensajes y tienen como fin común su formación escolar en los distintos niveles. El aprendizaje se da cuando existe un cambio de conducta significativo que resulta de la interacción del emisor y el perceptor en el intento por la apropiación del conocimiento (Santoyo, 1981).

La sociedad de la información actual facilita este tipo de intercambios, por qué no aprovecharlas desde el aula.  La comunicación con los jóvenes es básica para la construcción del concepto de sí mismo; es la vía por la cual, el adolescente crea ese concepto y comprende el valor que como persona tiene (Cubero, 2004). Ser reconocido por el entorno, es importante para la formación de la identidad personal del estudiante adolescente, por lo que de la calidad de las relaciones primarias depende, en gran parte, cómo se percibe y considera a sí mismo el individuo y posteriormente cómo mira el mundo que lo rodea. (Garcia, Olera y flores, 2006)

240_F_112298552_qSby0XqBv7RX7Nx1PaX7SlnuP9MZ7ZSnPor lo que crear este tipo de ambientes comunicativos cordiales de entendimiento y tolerancia debe de ser el día a día en las aulas, somos conscientes de las dificultades que pueden presentarse en algunos contextos, por eso debe analizarse previamente y ajustarse a las necesidades. La percepción que el docente tenga de sus estudiantes, no solo a nivel académico sino personal, familiar y emocional, hará más fácil el camino, y sobre todo en el caso de estudiantes adolescentes donde la comunicación contradictoria y los monólogos generan confusiones y en ocasiones pueden provocar reacciones de indisciplina.

Por eso es necesario comenzar con este tipo de actividades desde edades tempranas en etapas más básicas, desde donde asentar las bases de comunicación positiva que faciliten la reflexión de los estudiantes y un verdadero aprendizaje comunicativo en el que les capacite para priorizar, negociar y tomar decisiones.

Con una buena comunicación desde el aula, el rendimiento de los alumnos, su proceso de integración, su formación para el trabajo, así como el análisis de roles favorecen al estudiante, es un proceso continuo pero que recae principalmente en el docente pues es quien elaborará los medios y momentos para alcanzar la disposición de los estudiantes.

! Comentario

  1. 19 mayo, 2019    

    Muy buena su publicación, me ayudó de mucho.

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